Por Karen Cortez
Veinticinco
integrantes de la Academia Alma Gaucha, de Cochagual, comenzaron a transitar un
desafío que excede lo artístico. El mismo consta de reunir los fondos
necesarios para viajar a Jesús María y vivir por primera vez una experiencia en
uno de los principales puntos de encuentro del folklore argentino.
El
proyecto tiene una profunda carga afectiva. Llegar a Córdoba era uno de los
grandes anhelos de Mayra Lucero, la profesora que durante años enseñó y
acompañó a los alumnos de la academia, muchos de ellos provenientes de zonas
rurales y de familias trabajadoras vinculadas con las fincas. Mayra falleció el
10 de diciembre de 2025, pero su sueño quedó en manos de quienes compartieron
con ella el amor por la danza.
Después
de su partida, su hermana asumió la conducción de Alma Gaucha y decidió
continuar el camino iniciado por la docente. Ahora, junto con las familias,
trabaja para que los alumnos puedan concretar aquel viaje largamente esperado.
Debido a
la edad de los integrantes más pequeños, el grupo no participará en la
competencia oficial del festival. Sin embargo, busca presentarse en las peñas y
en otros espacios culturales que cobran vida durante las jornadas de Jesús
María.
El
principal obstáculo es económico. Para afrontar los gastos de traslado y
estadía, las familias pusieron en marcha distintas actividades solidarias. La
primera propuesta es una rifa cuyo premio principal será un viaje a Córdoba con
todos los gastos pagos. También habrá un segundo premio de $100.000 y un
tercero de $50.000. A esto se sumarán bingos y otras iniciativas destinadas a
reunir fondos.
Detrás de
la campaña hay familias enteras movilizadas por un mismo propósito que es que
los 25 jóvenes de Cochagual puedan llevar su danza hasta Jesús María. El viaje
representaría mucho más que una experiencia artística; sería también una forma
de mantener vivo el legado de la mujer que les enseñó a amar y defender las
tradiciones.